“El llanto de los boxeadores” – Fernando Sanmartín

Resulta inevitable que a alguien que le gusten los libros, le gusten también las librerías de libros usados. Yo no soy excepción, no hay nada como un libro viejo en buen estado, con sus páginas ligeramente amarillas y a ser posible, con anotaciones en los márgenes del texto de su anterior dueño y la firma del autor o autora en la página de cortesía. En Oviedo hay un par de buenas librerías especializadas en libros antiguos, una de ellas es la Llibreria La Moceda, que se encuentra cerca de la catedral, en la calle Martínez Vigil. Cuenta con un excelente catálogo de libros viejos y nuevos, tan solo superados por sus precios. Allí compre El llanto de los boxeadores, de Fernando Sanmartín y una edición de las poesías completas de Mallarmé por unos seis euros y medio. Es como si sus dueños tuviesen un compromiso con la buena literatura a buen precio. De hecho, la última vez que visite el establecimiento, me mostraron un libro sobre latín de los años treinta que según internet, estaba valorado en quinientos euros, pero el librero se negaba a creer que un libro así pudiese alcanzar ese precio.

En estos versos, Fernando Sanmartín busca la claridad a través del verso corto y el vocabulario sencillo, con poemas de forma libre y  corta extensión que se leen rápido. En ellos, el autor nos cuenta historias casi inversosímiles de personajes reales o imaginarios, cargados de simbolismo e imágenes que se suceden una tras otra, de forma concadenada. El llanto del boxeador se divide en tres partes de similar extensión más una cuarta que tan solo contiene un poema y funciona a modo de epílogo. Esta división sirve para darle forma episódica al libro, puesto que todos los poemas siguen una temática similar.

Así pues, estos poemas nos narran historias con protagonistas reales o míticos, desde el papa Benedicto XVI a Batman, pasando por una mujer sin nombre o Sísifo. En ellos se nos presentan situaciones ya sean inversosimiles, como la imagen del juez Garzón leyendo a Pablo Neruda o  peculiares, como la de alguien al borde del suicidio. Aparte de estos poemas narrativos, hay otros donde se presentan reflexiones puntuales que se acercan más al aforismo.

El llanto de los boxeadores es como un recopilatorio de anécdotas interesantes. Un compendio de lecturas breves y amables para el lector, que buscan hacerlo reflexionar a la par que deleitarlo desde la claridad y lo exótico.

Puede adquirirse a través de Casadellibro.

Puedes seguir las entradas de Vallenegro a través de Facebook o Twitter.

Deja un comentario