“Monelle, los pájaros” – Miguel Ángel Gómez

Marcel Schwob fue un poeta y crítico francés que, siguiendo las costumbres de su época, mantenía relaciones sexuales con una joven obrera a cambio de dinero. Tras la muerte de la misma en 1893, publica una serie de relatos a caballo entre la prosa y la poesía titulados El libro de Monelle, donde el autor rinde una especie de homenaje a Monelle, de quien estaba perdidamente enamorado. Algo más de un siglo después de todo esto, el poeta ovetense Miguel Ángel Gómez, inspirado por el simbolista francés, publica Monelle, los pájaros en la editorial Los libros del gato negro.

En líneas generales, podría decirse que este poemario continuador de la llamada poesía de la experiencia, con poemas que buscan definir las sensaciones provocadas por pequeños detalles del día a día, así como otros dedicados a la música o la propia literatura. No obstante, el núcleo central del poemario está formado por una serie composiciones dedicadas a Monelle, como si Ángel Gómez quisiera también escribir a la misma prostituta parisina que frecuentaba Schwob, o como si el ovetense aplicase el mismo procedimiento a su pareja. No obstante, Monelle en estos versos se convierte en un símbolo del pasado, de la juventud que se empieza a ver como algo lejano pero que sin embargo, sigue estando cerca. Ni siquiera se puede considerar que ha muerto, puesto que sigue ahí, como si tuviera miedo de ser olvidada.

Mediante estos poemas, Miguel Ángel Gómez reflexiona sobre el paso de la juventud a la adultez y el lugar que debe ocupar una vez ya se ha transformado en algo oficialmente terminado. En cierta medida, esta juventud llama la atención del autor y hace que este abandone la realidad en favor de la alegoría. Puebla todo el libro una especie de pugna entre poemas realistas y poemas metafóricos, como si la evocación del pasado pelease con el presente. Monelle, los pájaros termina con la muerte definitiva de la juventud en favor del ahora y la incertidumbre que genera darse cuenta de la inevitable marcha hacia la muerte.
El poemario en sí mismo es una especie de viaje lleno de incertidumbre salpicado con pequeños momentos de felicidad representados en pequeños placeres diarios, desde la lectura de poesía hasta la pizza.

En el aspecto técnico, la característica más notable de Monelle, los pájaros es la naturalidad. Miguel Ángel Gómez traslada a lengua escrita el flujo de pensamiento, de ideas, que contiene cada poema. Esta espontaneidad se ve reflejada por ejemplo, en la longitud de los poemas: mientras que algunos superan los treinta versos, otros se componen por tan solo dos o tres, así como en la abundancia de repeticiones, que el autor no duda en usar hasta la extenuación. Ángel Gómez no teme mostrar sus poemas tal y como surgen, sin retoques.

En general, Monelle los pájaros es un poemario de corte simbolista e introspectivo lleno de sensaciones intensas y poemas de apariencia sencilla pero con un significado subyacente que nos van dejando pistas a lo largo de sus versos sobre su verdadera naturaleza, como animando al lector a volver a atrás para volver a releer otra parte del mismo y encontrar un nuevo significado.

Este libro puede comprarse a través de Casadellibro

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